Encerrado en mi habitación
mis sueños vagan
por los burdeles.
De viaje, enfermo,
mis sueños vagan por los eriales.

Basho

9 nov. 2010

Elogio del ebook

Desde que tengo un e-book estoy mosqueado con los libros y, en especial, con la industria editorial expañola. Y eso que mi ebook me da más de un problema: tiene la maldita manía de colgarse y, además, no me lee bien los textos en pdf, que son la mayoría de los que se pueden conseguir gratuitamente en expañol. 


La industria editorial expañola, corrupta hasta las cejas por la política de subvenciones que la mantiene viva, altiva y encumbrada, no quiere ni oir hablar de los ebooks y la edición digital. Sólo de pensarlo se pone enferma. Y no sólo los editores, sino también los autores, que ya le han visto las orejas al lobo y están acojonados de perder sus prevendas ventajistas. ¿A dónde vamos a parar con libros gratis o a un precio de 2 o 3 euros? Menudos desastre para todos los chupópteros del sector.


El caso es que, con la aparición de los libros electrónicos, la edición en papel está de más en la mayoría de los casos: es un asunto antiecológico, caro, derrochador y antidemocrático. Pero, claro, ningún cocinero quiere perder el mango de su sartén. En este caso el mango lo manejan los editores y los apesebrados de los gobiernitos expañoles, ayuntamientos, pedanías y capillitas varias incluídos. Porque en Expaña cualquier mindundi se dedica a la edición, con dinero público, naturalmente.


En contra de lo anunciado por el título no voy a hacer aquí un elogio del ebook. Hasta hace unos meses yo también era uno de esos bobos que decía: Cómo vas a comparar la lectura en pantalla con el placer del objeto libro, la textura, el papel, la posibilidad de anotar, subrayar y bla, bla, bla. La tontería que produce la ignorancia.